Germán Caporale | Romper los marcos


Foto: Hernán Mancuso | http://navequeva.com.ar/


Germán Caporale es artista visual y docente. Se formó como dibujante y pintor en la década del 80, pero a comienzos de SXXI entró en crisis a la par que lo hacía el país. “Fue un quiebre bastante fuerte que se reflejó en distintos ámbitos”, recuerda sin dejar de mencionar que es algo que le pasó a todxs lxs artistxs de su generación. “Paulatinamente fui interrumpiendo mi producción que venía siendo de 8 horas diarias. Yo pintaba y dibujaba sin parar. Organizaba mi día en base a distintas investigaciones siempre relacionadas con el dibujo y la pintura. Y a una ideología”.


Ese cambio no fue de un día para otro, “fue un quiebre que llevó diez años más o menos. De artista plástico a artista visual”. Operó de manera paulatina hasta abrazar la instalación, el video y la performance. Podríamos decir que a la crisis la desató una pregunta: “¿Qué carajo es dibujar? ¿Qué produzco cuando dibujo? Ahí empieza a haber otra línea de investigación. Creo que la pregunta primera es qué es dibujar. Es una pregunta que no tiene respuestas y que tiene derivas. Pero también aparece inmediatamente el que está mirando”, remarca y lleva el foco más allá de la frontera de la obra, el papel, el bastidor o la computadora. La suya es una pregunta por el arte, y su anhelo, quizás, es con cada nueva obra volver a poner en discusión lo que el arte es.


En ese sentido, su recorrido lo llevó a encontrarse con distintxs artistxs y teóricxs que en vez de dar respuestas fueron la nafta necesaria para seguir sosteniéndo el interrogante. A algunos los menciona en la charla, aunque lo importante es su concepto: “Me parece que el arte moderno de principio de SXX hizo grandes aportes en la investigación, pero hay que saber cómo leerlos para no quedar atrapados. Porque a veces uno cree en la respuesta puntual que está dando [la obra], pero en realidad lo importante es que mantiene viva una pregunta, no que el tipo te brinda una solución”.


Foto: Hernán Mancuso | http://navequeva.com.ar/


El vértice de su pensamiento está en el cuestionamiento a las instituciones como corcet que delimitan un territorio para moverse y determinan un tipo de obra. Al decir institución se refiere a "el formato, la esfera de actividad, el género o como quieras llamarlo". Ellas definen la forma y por eso a lo largo del tiempo ha sentido que al correrse de ese paraguas protector quedó en una intemperie casi total de la que fue saliendo buscando por otros lados. En el cuerpo, por ejemplo. “Es el marco institucional el que determina qué cosas pertenecen y qué cosas no. Después, buscan la manera de justificarlo. Pero no es que la propia producción es la que se impone. Hoy entra y mañana no”.

Quizás por eso en este momento está tan entusiasmado con su tarea dentro de la academia como docente de la materia Semiótica de la UNA, Cátedra Niño Amieva. Entró con la curiosidad de saber cómo piensan lxs académicxs a lxs artistxs y fue encontrando un lugar donde poner en diálogo sus ideas y seguir formándose.


El tironeo entre artistxs y académicos tiene larga data. Se observan y se necesitan. “Parece que estuvieran muy próximos y en realidad son perspectivas muy diferentes”, reconoce Caporale. “Nos imaginamos al otro en un lugar que realmente no está. Los artistas creemos que ellos nos tienen que proveer de teoría para seguir investigando nuestras prácticas y ellos piensan que nosotros somos nada más que productores de objetos donde la palabra del autor no interesa para nada, y que lo que interesa es lo que dejamos para que ellos den después su palabra sobre eso. Lo digo desde una mirada muy rústica, ¿no?, muy bruta, Son muchos desencuentros que están al lado, casi pegados”.


A continuación, la charla con postas bien marcadas en el desamparo que produce correrse del paraguas protector de la institución |el cruce entre arte y academia | las preguntas sin respuestas | su etapa pintando en las manifestaciones del 2001 | de tiempo que se necesita para parir una idea | habilitar el balbuceo | la imagen de Instagramm.


Academia. “A mí me encanta el punto de encuentro de la teoría y la práctica artística, pero tienen unas divergencias atroces. Yo creo que me metí en el ámbito académico por curiosidad, por saber cómo ellos nos miran a nosotros. A mí me gusta mucho más la idea del aventurero académico, ligada al tipo del principio de siglo XX o al del SXVII que iba a la expedición, al territorio, a explorar y se mezclaba en los pastizales. Ese académico es el que me atrae, pero en realidad el perfil del académico me parece que es otro: el que resguarda las teorías, el que cuida las palabras. Y también está buenísimo”.


La imagen. “La producción de IG tiene todo un peso crítico sobre las prácticas artísticas y al mismo tiempo impone una temporalidad con las imágenes que tampoco te permite un desarrollo sostenido en el tiempo. Es una serie de interrupciones permanentes de obras acabadas en breve que se muestran todo el tiempo y desaparecen. Y no sé si tienen la ambición de ser obras de arte o imágenes artísticas, pero antes sólo producían imágenes aquellos que estaban capacitados para hacerlo y era con la intención de ingresar al ámbito de las imágenes artísticas. Hoy ya no. La imagen empieza a expandirse sobre un territorio que no tiene mucho nombre o no está tan captado institucionalmente”.


Institución. “Es la institución, el formato, la esfera de actividad, el género o como quieras llamarlo la que define la forma que hay que tener. Y me parece que en los diferentes ámbitos lo creativo es lo que negocia el tiempo. ¿Cómo hacemos para renegociar y repensar el tiempo como un lugar de atención, donde habilitamos el balbuceo y el proceso de producción de ideas? Porque claro, vos le exigís a cualquiera que te diga las cosas resueltas y eso no produce ningún tipo de novedad, no se está pensando en el momento. Lo que me encanta de charlar con algunos artistas (como Juliana Ceci o la gente de Puerto Piojo, por ejemplo) es que en la charla pasan cosas, no me dicen lo que ya sabían. Y claro, pero hay que darles tiempo para que pasen esas cosas, no pasan de golpe y te dan la respuesta hecha con una frase linda. Tenés que habilitar ese espacio de balbuceo. Pero seguramente hay ámbitos y ámbitos, y tenés que negociar dentro de cada ámbito cuánto se puede tensionar para que el tipo no se vaya, porque ahí sí, sino, lo estás expulsando”.


Marco. “Hay que saber que uno está en un determinado lugar y a dónde va a decir las cosas. Saber el marco en el que uno opera. Siempre hay un marco que determina lo que uno dice”.

  • Facebook - círculo blanco
  • Instagram - Círculo Blanco
  • Twitter - círculo blanco

© 2023 by Bump & Beyond. Proudly created with Wix.com